
SOMBRAS EN TU VIDA
A veces me pregunto porque la vida se nos hace tan complicada cuando menos lo esperamos. A veces parece que alguien lo tiene todo, o que su vida ha llegado al punto en que debería haber encontrado el equilibrio y la estabilidad que todos ansían, pero esto no ocurre así. Factores desconocidos rompen esa armonía y hacen que la vida se torne difícil, pesada y de un instante a otro ya no tenemos o no sentimos el control sobre ella. Mi tema va por aquellos que tienen o han sufrido alguna vez depresión, un término no siempre bien empleado por algunos que desconocen su real magnitud, pues solo aquellos que la han tenido, pueden comprender lo que es y lo duro que es enfrentarla y más duro aun superarla. No voy referirme a aquellos crónicos, pues en esos casos, es por un factor genético y se nace con ella, pero llevar una vida feliz y normal, para luego sentir que una depresión nos oscurece el horizonte, no es nada agradable. Podemos sentir penas pasajeras, que nos llevan a un problema patológico, pero caer en esta enfermedad de lleno nos pone difícil el camino. Dos veces en mi vida la he sufrido, hace muchos años, pero puedo decir que si yo tuve la fortaleza de salir adelante, creo que cualquier persona puede hacerlo con extrema voluntad y claro, con el apoyo de quienes te quieren y te rodean, pues la soledad es lo peor en esta situación. Se preguntarán porque toco este tema y es que tengo un amigo que está entrando en esta patología y digo entrando, porque yo se como es estar depresiva en su apogeo y él está gracias a dios lejos de ese extremo, pero si no sigue los consejos de su especialista y no acepta el apoyo de otros, podría hipotéticamente caer en algo fuera de control y no me gustaría que eso le ocurriera. Tengo mis recetas caseras para ir en la batalla contra este mal. Primero sacar de adentro todo lo que nos aflige o preocupa y decirlo sin tapujos, expresar miedos, rabia, desconfianzas, sentimientos sin preocuparse de lo que el entorno piense. Callarse estresa y de ahí puede venir la depre. También el agotamiento no ayuda para nada, descansar, delegar trabajos a otros y no pretender ser uno solo quien carga con todo, hace que la vida se nos haga un poco más aliviada y en eso el entorno cumple un factor importante, pues no dejemos caer todo el peso de la responsabilidad o la pega a alguien que ya tiene más que suficiente, pues su deseo de querer cumplir y no fallar a nadie lo lanzará a una depresión nerviosa. Y mis tips personales son rodearse de gente positiva, ver películas o programas de tv alegres, nada de noticieros deprimentes, escuchar música energética, según el gusto de cada uno, rock o tropical, estar siempre acompañado, reír, bailar, cantar, regalonearse con algo que te guste, comer cosas dulces y no proyectarse a futuro con tanta exigencia, dejar que las cosas pasen y mantener las ganas de que todo mejore, no dejarse embaucar con el pesimismo, es enemigo de la voluntad y lo que más necesita un depresivo en conservar su voluntad, eso te da el control, créeme, no vale la pena dejarse dominar por una enfermedad, eres mejor que eso.
A veces me pregunto porque la vida se nos hace tan complicada cuando menos lo esperamos. A veces parece que alguien lo tiene todo, o que su vida ha llegado al punto en que debería haber encontrado el equilibrio y la estabilidad que todos ansían, pero esto no ocurre así. Factores desconocidos rompen esa armonía y hacen que la vida se torne difícil, pesada y de un instante a otro ya no tenemos o no sentimos el control sobre ella. Mi tema va por aquellos que tienen o han sufrido alguna vez depresión, un término no siempre bien empleado por algunos que desconocen su real magnitud, pues solo aquellos que la han tenido, pueden comprender lo que es y lo duro que es enfrentarla y más duro aun superarla. No voy referirme a aquellos crónicos, pues en esos casos, es por un factor genético y se nace con ella, pero llevar una vida feliz y normal, para luego sentir que una depresión nos oscurece el horizonte, no es nada agradable. Podemos sentir penas pasajeras, que nos llevan a un problema patológico, pero caer en esta enfermedad de lleno nos pone difícil el camino. Dos veces en mi vida la he sufrido, hace muchos años, pero puedo decir que si yo tuve la fortaleza de salir adelante, creo que cualquier persona puede hacerlo con extrema voluntad y claro, con el apoyo de quienes te quieren y te rodean, pues la soledad es lo peor en esta situación. Se preguntarán porque toco este tema y es que tengo un amigo que está entrando en esta patología y digo entrando, porque yo se como es estar depresiva en su apogeo y él está gracias a dios lejos de ese extremo, pero si no sigue los consejos de su especialista y no acepta el apoyo de otros, podría hipotéticamente caer en algo fuera de control y no me gustaría que eso le ocurriera. Tengo mis recetas caseras para ir en la batalla contra este mal. Primero sacar de adentro todo lo que nos aflige o preocupa y decirlo sin tapujos, expresar miedos, rabia, desconfianzas, sentimientos sin preocuparse de lo que el entorno piense. Callarse estresa y de ahí puede venir la depre. También el agotamiento no ayuda para nada, descansar, delegar trabajos a otros y no pretender ser uno solo quien carga con todo, hace que la vida se nos haga un poco más aliviada y en eso el entorno cumple un factor importante, pues no dejemos caer todo el peso de la responsabilidad o la pega a alguien que ya tiene más que suficiente, pues su deseo de querer cumplir y no fallar a nadie lo lanzará a una depresión nerviosa. Y mis tips personales son rodearse de gente positiva, ver películas o programas de tv alegres, nada de noticieros deprimentes, escuchar música energética, según el gusto de cada uno, rock o tropical, estar siempre acompañado, reír, bailar, cantar, regalonearse con algo que te guste, comer cosas dulces y no proyectarse a futuro con tanta exigencia, dejar que las cosas pasen y mantener las ganas de que todo mejore, no dejarse embaucar con el pesimismo, es enemigo de la voluntad y lo que más necesita un depresivo en conservar su voluntad, eso te da el control, créeme, no vale la pena dejarse dominar por una enfermedad, eres mejor que eso.