MUSICA PORTATIL
A quien no le gusta ir acompañado de música cuando viaja, cuando está trabajando o cuando está en algún minuto de ocio, a la mayoría yo creo que si, o al menos a aquellos a quienes les gusta mucho la música, pues existe gente a quien les da igual el silencio o los ruidos externos. No importa el estilo, una buena canción siempre es una excelente compañía, más todavía si tu cantante o grupo favorito te la entona al oído y nada interrumpe tu concierto personal.
Desde que alguien inteligentemente inventó la radio portátil, muchos hemos andado al ritmo de una melodía y muchos recuerdos guardamos de esos momentos placenteros. Muchas ya han sido las formas de portar la música, dependiendo de las décadas a las cuales cada uno pertenezca. Cuando la gente acostumbraba ir al campo de paseo, los que tenían suerte de poseer un fonógrafo portátil, lo llevaban y disfrutaban, claro, de balses, polkas y música clásica. Décadas después apareció la radio de transistores, pequeña como una caja, aquellas típicas que en los años 50 y 60 la gente llevaba a la playa y entonaba twist, rock & roll y esas cosas. Claro, lo lógico sería que se fueran achicando más, como cuando posteriormente apareció el “personal stereo” o “walkman”, con reproductor de cinta, donde tu podías llevar a tus cantantes favoritos a cualquier lugar. La tecnología se sofisticó y en vez de aportar un tamaño más pequeño, reemplazó la cinta por el cd en los “walkman disc”, pero siendo una alternativa tan cómoda, no comprendo como durante esta moda portátil, algunos algo desubicados se les ocurrió que era cool andar con tremenda radio de dos parlantes, al hombro, a todo volumen, haciendo que incluso el resto de la gente que pasaba por su lado y claro hasta los que no estaban tan cerca, pudieran escuchar las preferencias musicales de ellos. Para mi gusto arto poco respeto por los demás, pues no siempre a todos les gusta lo mismo que a ellos, a parte que me imagino la tendinitis que deben haberse agarrado los pobres cargando tremendo armatoste, quizás hasta alguno ya sufre de alguna invalidez por causa de la música portátil tamaño familiar. Pero esto no termina acá, ahora si los inventores tecnológicos tuvieron una idea más genial, más liviana y menos complicada, el reproductor de mp3, es chiquitísimo, no necesita ni de cintas ni de cds que incorporar, uno le mete las canciones que más nos gustan y se hace un compilado que nadie más tendrá y lo borras y actualizas cuando se te ocurre o cuando ya te aburran las mismas cancionsitas. En el futuro talvez uno se meta un aparatito en una muela y se conecte a tu cerebro directamente y salga la música por tus orejas hasta para que los demás puedan escucharla, una idea algo freak, pero con la vanguardia que hoy vivimos todo es posible en materia de música portátil, ¿no creen?
A quien no le gusta ir acompañado de música cuando viaja, cuando está trabajando o cuando está en algún minuto de ocio, a la mayoría yo creo que si, o al menos a aquellos a quienes les gusta mucho la música, pues existe gente a quien les da igual el silencio o los ruidos externos. No importa el estilo, una buena canción siempre es una excelente compañía, más todavía si tu cantante o grupo favorito te la entona al oído y nada interrumpe tu concierto personal.
Desde que alguien inteligentemente inventó la radio portátil, muchos hemos andado al ritmo de una melodía y muchos recuerdos guardamos de esos momentos placenteros. Muchas ya han sido las formas de portar la música, dependiendo de las décadas a las cuales cada uno pertenezca. Cuando la gente acostumbraba ir al campo de paseo, los que tenían suerte de poseer un fonógrafo portátil, lo llevaban y disfrutaban, claro, de balses, polkas y música clásica. Décadas después apareció la radio de transistores, pequeña como una caja, aquellas típicas que en los años 50 y 60 la gente llevaba a la playa y entonaba twist, rock & roll y esas cosas. Claro, lo lógico sería que se fueran achicando más, como cuando posteriormente apareció el “personal stereo” o “walkman”, con reproductor de cinta, donde tu podías llevar a tus cantantes favoritos a cualquier lugar. La tecnología se sofisticó y en vez de aportar un tamaño más pequeño, reemplazó la cinta por el cd en los “walkman disc”, pero siendo una alternativa tan cómoda, no comprendo como durante esta moda portátil, algunos algo desubicados se les ocurrió que era cool andar con tremenda radio de dos parlantes, al hombro, a todo volumen, haciendo que incluso el resto de la gente que pasaba por su lado y claro hasta los que no estaban tan cerca, pudieran escuchar las preferencias musicales de ellos. Para mi gusto arto poco respeto por los demás, pues no siempre a todos les gusta lo mismo que a ellos, a parte que me imagino la tendinitis que deben haberse agarrado los pobres cargando tremendo armatoste, quizás hasta alguno ya sufre de alguna invalidez por causa de la música portátil tamaño familiar. Pero esto no termina acá, ahora si los inventores tecnológicos tuvieron una idea más genial, más liviana y menos complicada, el reproductor de mp3, es chiquitísimo, no necesita ni de cintas ni de cds que incorporar, uno le mete las canciones que más nos gustan y se hace un compilado que nadie más tendrá y lo borras y actualizas cuando se te ocurre o cuando ya te aburran las mismas cancionsitas. En el futuro talvez uno se meta un aparatito en una muela y se conecte a tu cerebro directamente y salga la música por tus orejas hasta para que los demás puedan escucharla, una idea algo freak, pero con la vanguardia que hoy vivimos todo es posible en materia de música portátil, ¿no creen?