jueves, octubre 26, 2006



EL ARTE EN LA SANGRE


Es verdad que todos llevamos en nuestra información genética aquellas aptitudes que hemos heredado de nuestros padres y ancestros y que desde temprana edad se van manifestando, sobre todo a través de los juegos que cuando niños nos entretienen y motivan. Aunque los papás traten de desviar la atención del niño en otras cosas, siempre esta información genética primará por sobre las demás y en lo que se refiere al arte es una tendencia muy marcada cuando se tiene, pues aunque se posea otras más que no son artísticas, las aptitudes de esta índole tendrán más fuerza y lo digo con conocimiento de causa, pues vengo de una familia donde esto ha ido pasando por varias generaciones.
A veces este tipo de tendencias puede traer complicaciones, cuando hay una rama de la familia de donde no hay una veta artística y esto contrapone las ideas ya preestablecidas por los padres. Algunas veces si se posee también aptitudes de otro tipo a demás, tiene mayor solución, pues las profesiones son las no artísticas y el arte y sus manifestaciones se transforman en un hobby, así es menos frustrante, pero si solo se tiene tendencia por las artes, la cosa se pone difícil y se termina siendo el hijo rebelde que se vuelve bohemio o hippie según su familia.
Muchos en su afán de complacer a la familia más tradicional, siguen carreras profesionales que no les gustan y no los satisfacen y terminan en trabajos que los frustran y los hacen infelices o como pésimos profesionales en áreas que no los motivan en nada, pues si bien un buen trabajo trae consigo una buena situación económica, eso no siempre significa que se deba ser un ingeniero o un médico o un abogado, también con esfuerzo y talento un artista puede llegar a ganar un buen sueldo y trabajar en algo que a uno le gusta mucho es bastante más estimulante, aunque requiera de mayor sacrificio para lograr el éxito.
Cantantes, bailarines, diseñadores, pintores, escultores, escritores y muchos otros se han visto más de alguna vez en una situación donde su familia les ha negado apoyo en sus estudios cuando eligen alguna profesión relacionada al arte, pero esta tendencia es tan fuerte que generalmente el artísta se rebela y logra al fin siempre su objetivo, ya sea solo o convenciendo de alguna manera a su familia, que debe reconocer que hay mucho talento y potencial y que sería absurdo dejarlo pasar.
Si hay en tu familia un niño que se la pasa dibujando, bailando, cantando o en cualquier actividad creativa y lo hace bien y lo disfruta, estímula sus talentos, no lo presiones y déjalo ser, quien sabe si en el futuro sea un Dalí o un Sinatra o un John Lennon o un Da Vinci del siglo 21.

miércoles, octubre 18, 2006

LAS EDADES DE LA VIDA
Muchas veces uno no tiene tanta conciencia de las motivaciones que ha ido teniendo a través de los años, pues claro ¿quien se cuestiona las cosas más obvias que va sintiendo?, nadie o casi nadie, pero ya a mis 4 décadas de vida miro hacia atrás y veo como mis prioridades y las de otros van cambiando de una edad a otra, aunque algunos sufren desfaces, pero hay un denominador común que se repite.
Cuando se tiene 15 años o por ese período, ¿cuales son las razones por las que se vive?, es la etapa escolar, donde lo más importante son los estudios y empieza la valoración por la amistad, pero la mayor influencia a esa edad son los padres de cada uno, ellos te entregan valores que tu debes ir aplicando y eso le da el sentido a tus decisiones, algunas buenas y acertadas y otras basadas en el espiritu rebelde que muchos desarrollan y que no siempre les favorece. No saben lo cómodo que es vivir en esa etapa, pues siempre tener un guía ayuda y creo que rebelarse no es muy inteligente. Por esa edad lo más importante es la formación escolar, pues de ella dependerá el resto de la vida de cada ser.
Luego pasas a ser veinteañero y tu lazo con tus padres se comienza a soltar y esta vez tu grupo de referencia pasan a ser tus amigos y tus profesores y las prioridades son los estudios superiores, lograr llevar a buen término una profesión y todo esto combinado con las primeras relaciones amorosas, dos instancias que no siempre hacen fácil la vida a esa edad, pues a veces se debe elegir entre ambas y una mala decisión puede tener consecuencias para el resto de la vida. Divertirse también es algo que motiva mucho en esta etapa, pues la lejanía del control paterno los hace más audaces y el “carrete” es algo que los libera y que los ayuda también a conocer más gente y buscar también pareja.
Los treinta, otra edad donde hay cambios y se esperan muchas cosas, los planes son grandes, encontrar trabajos estables, donde las aptitudes profesionales se puedan desarrollar y la situación económica crezca, pues ya no están los padres para ayudar, los amigos a veces se vuelven parte de la competencia y muchos buscan también formar una familia propia, lo que también conlleva a dar como principal prioridad la estabilidad económica. Algunos prefieren quedarse solo en seguir produciendo beneficios monetarios, otros se sienten más motivados si encuentran pareja y se vuelven también padres. Algunos en este período no están tan convencidos de lo que hacen y muchos tratan de continuar en los veinte, pero esas motivaciones y prioridades ya no los satisfacen y poco a poco las dejan atrás.
Los cuarenta, una etapa más tranquila, siempre y cuando las anteriores se hayan superado de manera positiva. En este período debería haber estabilidad laboral, si elegiste formar familia, deberías estar ya más preocupado de la vida de tus propios hijos, pues la tuya ya no necesita tanta atención. Los amigos que tienes llevan ya muchos años contigo y ya no son para carretear en fiestas, los unen cosas más profundas, tus padres son casi como hijos, pues se invierten los papeles y ahora tu debes velar por su bienestar.
De las etapas que continúan no puedo decir nada pues todavía no llego a ese punto, pero si les puedo agregar que no siempre se sigue este esquema, a veces las cosas se viven antes de lo esperado, como en el caso de las personas que se ven obligadas a trabajar desde muy jóvenes y todas sus motivaciones se van adelantando en edad y por ende su vejez llega antes y también su cansancio. Por el contrario otros atrasan el esquema ya sea porque no estaban tan maduros para asumir algunas decisiones, o porque tuvieron situaciones extremas que superar primero, como por ejemplo falta de dinero para pagar estudios superiores, que por ende han debido postergarse.
Unos pocos ignoran estas pautas, no por rebeldía ni por falta de oportunidades o inmadurez, sino porque son diferentes, pero lamentablemente a veces incomprendidos. Veinteañeros que no se identifican ni con carretes ni amigos y prefieren hacer y vivir de otra forma. Treintones que no planean ni planearán jamás casarse o ser padres o cuarentones que aun son solteros y no les motiva vivir para otros que no sean ellos mismos.
La verdad las pautas de las etapas de la vida no deberían ser rígidas, pero mientras las personas se sientan cómodas con su forma de conducir su destino y sus prioridades, todo debería estar ok, solo hay que ir tomando lo que el camino nos va guiando y desde ese punto de vista nada nos va complicar.

jueves, octubre 05, 2006

POCO TIEMPO

Por estos días no he tenido mucho tiempo para dedicarle a mi blog, pues me la he pasado metida en proyectos donde pueda tener algún beneficio económico, pues como a muchos les pasa, que aquellos pasatiempos que tanto nos gustan, no son la mejor alternativa a la hora de las prioridades, pues generalmente no nos brindan ganacias monetarias, solo nos satisface el placer que nos provoca.
De aquí reflexiono que la mayoría del tiempo dejamos postergada las cosas que realmente nos llenan, porque vivimos en un mundo donde estamos obligados a luchar para sobrevivir, y eso significa buscar la mejor forma de tener un trabajo que nos de ganacias, y los trabajos no nos dan siempre el placer que esperamos, ni aun cuando tengamos un sueldo muy gratificante, pues para ganar más hay que sacrificar más y eso por ende es dejar de lado lo que más nos gusta.
Muchos estudian carreras que les gustan, pero trabajar en ellas no es lo mismo que estudiarlas, pues en el camino laboral la cosa se pone difícil, se va distorcionando, algunas veces no se llega ni siquiera ejercer una profesión, pero los que si lo logran, deben lidiar con obstáculos como los jefes, compañeros de trabajo, rivalidades, competencia, etc..., pero el tiempo es una de las instancias que más destaca en común, tanto a apatronados como a trabajadores independientes. Horarios que muchas veces solo permiten llegar acostarse a la casa y levantarse tan temprano que ni si quiera vez a tu familia, algunos no disfrutan ni de un fin de semana, pero si no cumples con esas horas de trabajo, no ganas plata, si tienes patrón, te descuenta o te despide, si eres independiente, nadie te reemplaza, entonces te vuelves esclavo del tiempo lo quieras o no. Pero y si optas por tener tiempo libre para tus placeres, tampoco será la mejor alternativa, pues para darte gustos también necesitas tener dinero, pues nada es gratis en esta vida y hasta un hobby cuesta.
Esto del tiempo es un círculo vicioso y en vez de trabajar para vivir, la mayoría viven para trabajar, por eso lo ideal sería hacer algo que realmente nos guste mucho o transformar lo que es un pasatiempo en un trabajo remunerado, algo que no siempre es factible.
Nos pasamos hasta lo 65 años usando nuestro mayor porcentaje de tiempo laborando para ganar dinero y cuando jubilamos, estamos tan cansados que los ahorros ya no podemos disfrutarlos a pesar de tener tiempo libre y si es que lo tenemos, pues algunos por razones de salud ya ni tempo les queda.
No hay receta para aprovechar el tiempo, estamos metidos en este sistema y siempre vamos andar apurados, atrasados y con miles de cosas incompletas, siempre hay algo que hacer y algo que postergar para poder hacerlo, ya sea un hobby, una meta, un amor, un placer que debe dejarse de lado para aprovechar el tiempo en lo que la sociedad nos guía para no morir sin nada, un nada referido a lo material, pues el tiempo en su prioridad se dedica a aprovecharlo para ganar plata, lo demás viene después lamentablemente.