
EL ARTE EN LA SANGRE
Es verdad que todos llevamos en nuestra información genética aquellas aptitudes que hemos heredado de nuestros padres y ancestros y que desde temprana edad se van manifestando, sobre todo a través de los juegos que cuando niños nos entretienen y motivan. Aunque los papás traten de desviar la atención del niño en otras cosas, siempre esta información genética primará por sobre las demás y en lo que se refiere al arte es una tendencia muy marcada cuando se tiene, pues aunque se posea otras más que no son artísticas, las aptitudes de esta índole tendrán más fuerza y lo digo con conocimiento de causa, pues vengo de una familia donde esto ha ido pasando por varias generaciones.
A veces este tipo de tendencias puede traer complicaciones, cuando hay una rama de la familia de donde no hay una veta artística y esto contrapone las ideas ya preestablecidas por los padres. Algunas veces si se posee también aptitudes de otro tipo a demás, tiene mayor solución, pues las profesiones son las no artísticas y el arte y sus manifestaciones se transforman en un hobby, así es menos frustrante, pero si solo se tiene tendencia por las artes, la cosa se pone difícil y se termina siendo el hijo rebelde que se vuelve bohemio o hippie según su familia.
Muchos en su afán de complacer a la familia más tradicional, siguen carreras profesionales que no les gustan y no los satisfacen y terminan en trabajos que los frustran y los hacen infelices o como pésimos profesionales en áreas que no los motivan en nada, pues si bien un buen trabajo trae consigo una buena situación económica, eso no siempre significa que se deba ser un ingeniero o un médico o un abogado, también con esfuerzo y talento un artista puede llegar a ganar un buen sueldo y trabajar en algo que a uno le gusta mucho es bastante más estimulante, aunque requiera de mayor sacrificio para lograr el éxito.
Cantantes, bailarines, diseñadores, pintores, escultores, escritores y muchos otros se han visto más de alguna vez en una situación donde su familia les ha negado apoyo en sus estudios cuando eligen alguna profesión relacionada al arte, pero esta tendencia es tan fuerte que generalmente el artísta se rebela y logra al fin siempre su objetivo, ya sea solo o convenciendo de alguna manera a su familia, que debe reconocer que hay mucho talento y potencial y que sería absurdo dejarlo pasar.
Si hay en tu familia un niño que se la pasa dibujando, bailando, cantando o en cualquier actividad creativa y lo hace bien y lo disfruta, estímula sus talentos, no lo presiones y déjalo ser, quien sabe si en el futuro sea un Dalí o un Sinatra o un John Lennon o un Da Vinci del siglo 21.