lunes, agosto 21, 2006


COMIDA MEXICANA CON AMIGAS
A pesar de que estamos en invierno, igual de vez en cuando uno sale por la noche, sorteando el frío y el cansancio de una agitada semana laboral. Es el premio que uno se da, más aun si hay un motivo relevante para dicho carrete, que en este caso fue celebrar el cumpleaños de una amiga, claro no comentaré la edad, pues por lo general después de algunas décadas ya nadie confiesa sus años, aunque debo decir que ella tiene muchísimo menos edad que yo, pero para que ahondar en eso ¿cierto?
Cada una tenía asuntos que resolver antes de juntarnos y claro todos tenemos una vida que nos absorbe, pero desligarse por unas horas de esas responsabilidades hace todo más llevadero. Una de ellas andaba en auto y amablemente nos ofreció llevarnos y traernos por la ruta que ella llevaba. Yo estaba en casa de la festejada y hasta ahí llegó la otra amiga con su vehículo, a eso de las diez y cuarto. Que agradable subirse a un auto calefaccionado en una noche de temperatura de no más de 4 grados. En el camino recogimos a la otra amiga y partimos en animada conversación hacia Viña. Cuando uno hace un alto en lo cotidiano no siente ni frío, ni sueño, imaginen que algunas son madres con hijos y salir un rato es un verdadero recreo para ellas.
La odisea fue cuando intentamos encontrar estacionamiento, pues tuvimos que dar varias vueltas en el sector de Avenida San Martín y les aseguro que más bien parecía noche de año nuevo, pues andaba muchísima gente y demasiados automóviles. Por fin encontramos un espacio a tres cuadras del lugar, así que nos fuimos rapidito al local para no congelarnos.
Ahí nos esperaba otra amiga, quien ya había elegido mesa, pero al intentar conversar nos dimos cuenta que justo al lado teníamos los parlantes con música, lo que nos obligaría a gritar toda la noche, así que le pedimos al garzón que por favor nos ubicara en otro sitio menos bullicioso. Sin problemas nos cambió, incluso bajaron el volumen de la música. Pienso, porque que algunos lugares donde se supone uno va a comer y conversar, tienen la música ambiental tan fuerte, no pensarán que iremos a comer y solo mirarnos las caras en silencio. Este no era el caso, pues este restauran es muy bueno, solo fue mala suerte de estar justo junto a la música.
Nos trajeron la carta y elegimos algo de comer para todas y los tragos por separado. Nuestra elección fue “fajitas” que son unas tortillas que uno mismo va armando y las rellena en este caso con carne y pollo guisado con cebolla y pimentón. Las guarniciones que pedimos fueron queso, guacamole ¡que me encanta!, salsa agria y unos porotos negros ¡muy sabrosos!, también sirvieron nachos con una salsa con tomate. La comida mexicana originalmente es picante, pero acá en Chile se nacionaliza, pues por estas zonas geográficas somos algo desabridos en cuanto a los aliños. Los tragos fueron diversos, algunas pidieron jugos y otras el típico “tequila”, un “tom collins” y yo que siempre voy más por lo dulce y suave y harto poco mexicano, me serví “piña colada”.
Así pasó la noche, conversando de todo un poco, nada parecido a la serie “sex and the city”, pues los temas eran mucho más variados, eso de minas lindas que solo hablan de minos no es muy realista.
El ambiente del lugar es muy relajado, la comida sabrosa y si la gente que te acompaña es simpática, la pasas regio.
A una hora cómoda para todas nos retiramos más que satisfechas y cada una emprendió viaje a sus destinos. El restauran se los recomiendo, es “Cuernavaca” y la página web para que veas los ricos platos que preparan, los tragos y las promociones es
http://www.cuernavacarestaurant.cl/. Esta publicidad nadie me la paga, así que por lo mismo, se darán cuenta que es una recomendación sincera y si visitan el lugar, suerte y buen provecho!!

viernes, agosto 04, 2006

¿SON TODOS FELICES?
A veces me he puesto a pensar en cuantas personas en este mundo son realmente felices, pero más que calcular ese número indefinido de gente, la esencia de este artículo va por que cosas son las que nos dan la felicidad. Cada uno de nosotros tiene sus propias motivaciones que de una forma u otra nos hace ser más o menos feliz, y en este campo entran gustos, aficiones, valores y miles de diversas cosas. Recuerdo un comentario que hizo una amiga hace muchos años, respecto de otra amiga, donde decía “no creo que haya nadie que sea tan feliz, eso no me lo creo”, pues la otra amiga siempre estaba animada, riendo, contando cosas positivas, no daba indicio de malestares o sufrimientos. Pero quien sabe, ella transmitía tanta buena vibra que yo pienso que de verdad tenía todo lo que la hacía feliz y su forma de ser sinceramente me daba gusto, pero curiosamente la gente no se traga o le incomoda la felicidad ajena, talvez porque ellos no están satisfechos con su vida y no pueden creer que otros si lo estén. Quizás sin darse cuenta muchos cometen el error de esperar tanto de la vida que su frustración radica en la insatisfacción, pero la clave de encontrar la felicidad es tan fácil, solo basta con gozar los detalles que nos da la vida y no plantearnos metas tan altas que siempre estaremos llenándonos de frustraciones. Tampoco se trata de no tener ambiciones, pero que las alternativas menos elevadas también nos otorguen satisfacción. Es como si participaras en un concurso donde hay dos menciones y en vez de sacar medalla de oro, solo alcanzas la medalla de plata, pero igual estás entre los ganadores y eso debería darte felicidad, el que si podría estar triste es el que salió último, pero el solo hecho de participar de la experiencia lo más probable que le de también alguna forma de alegría o sea para ser feliz solo hay que desear estarlo, nada más.
En un mundo consumista como en el que vivimos día a día, cuesta que la gente se sienta plenamente feliz, pues el deseo de cosas materiales nuevas, novedosas, te dicen “ven, cómprame, adquiéreme, seré el regalo que te dará la felicidad” y si no lo obtienes te pondrás apenado. Oye a lo mejor eso que te tienta ni si quiera te va ser útil, quizás hasta te aburra, pero tienes otras tantas cosas a tu alrededor que son tan obvias que ni las notas y que lo más probable es que te den mucha más alegría de lo que imaginas. Si no recibiste ese regalo que esperabas en tu cumpleaños, pero a cambio te llamó por teléfono para saludarte una amiga que no veías hace años, eso es un verdadero motivo para ser feliz. Talvez no te alcance para comprarte un auto, pero cada vez que viajas en la locomoción colectiva te acompaña un buen amigo. Quizás nunca llegaste a dedicarte al arte como soñabas, pero todos alaban el cuadro que pintaste y luces en tu casa, claro eres el único con ese talento entre los tuyos, o sea si fuiste famoso después de todo. No pudiste hacer una gran fiesta de matrimonio, pero llevas más de 40 años con tu esposo y aun te ama. Yo no tuve fiesta de graduación cuando salí de enseñanza media, pero egresar con buenas notas, sin nunca haber repetido curso, eso me hizo más que feliz!!Como ven todos son felices, lo que pasa es que algunos no se han dado cuenta de ello, pero si lo piensan un poco lo descubrirán y desde hoy sonreirán mucho más y también serán capaces de creer en la felicidad de otros sin incomodarse por ello, ¡¡FELICIDAD PARA TODOS!!