
COMIDA MEXICANA CON AMIGAS
A pesar de que estamos en invierno, igual de vez en cuando uno sale por la noche, sorteando el frío y el cansancio de una agitada semana laboral. Es el premio que uno se da, más aun si hay un motivo relevante para dicho carrete, que en este caso fue celebrar el cumpleaños de una amiga, claro no comentaré la edad, pues por lo general después de algunas décadas ya nadie confiesa sus años, aunque debo decir que ella tiene muchísimo menos edad que yo, pero para que ahondar en eso ¿cierto?
Cada una tenía asuntos que resolver antes de juntarnos y claro todos tenemos una vida que nos absorbe, pero desligarse por unas horas de esas responsabilidades hace todo más llevadero. Una de ellas andaba en auto y amablemente nos ofreció llevarnos y traernos por la ruta que ella llevaba. Yo estaba en casa de la festejada y hasta ahí llegó la otra amiga con su vehículo, a eso de las diez y cuarto. Que agradable subirse a un auto calefaccionado en una noche de temperatura de no más de 4 grados. En el camino recogimos a la otra amiga y partimos en animada conversación hacia Viña. Cuando uno hace un alto en lo cotidiano no siente ni frío, ni sueño, imaginen que algunas son madres con hijos y salir un rato es un verdadero recreo para ellas.
La odisea fue cuando intentamos encontrar estacionamiento, pues tuvimos que dar varias vueltas en el sector de Avenida San Martín y les aseguro que más bien parecía noche de año nuevo, pues andaba muchísima gente y demasiados automóviles. Por fin encontramos un espacio a tres cuadras del lugar, así que nos fuimos rapidito al local para no congelarnos.
Ahí nos esperaba otra amiga, quien ya había elegido mesa, pero al intentar conversar nos dimos cuenta que justo al lado teníamos los parlantes con música, lo que nos obligaría a gritar toda la noche, así que le pedimos al garzón que por favor nos ubicara en otro sitio menos bullicioso. Sin problemas nos cambió, incluso bajaron el volumen de la música. Pienso, porque que algunos lugares donde se supone uno va a comer y conversar, tienen la música ambiental tan fuerte, no pensarán que iremos a comer y solo mirarnos las caras en silencio. Este no era el caso, pues este restauran es muy bueno, solo fue mala suerte de estar justo junto a la música.
Nos trajeron la carta y elegimos algo de comer para todas y los tragos por separado. Nuestra elección fue “fajitas” que son unas tortillas que uno mismo va armando y las rellena en este caso con carne y pollo guisado con cebolla y pimentón. Las guarniciones que pedimos fueron queso, guacamole ¡que me encanta!, salsa agria y unos porotos negros ¡muy sabrosos!, también sirvieron nachos con una salsa con tomate. La comida mexicana originalmente es picante, pero acá en Chile se nacionaliza, pues por estas zonas geográficas somos algo desabridos en cuanto a los aliños. Los tragos fueron diversos, algunas pidieron jugos y otras el típico “tequila”, un “tom collins” y yo que siempre voy más por lo dulce y suave y harto poco mexicano, me serví “piña colada”.
Así pasó la noche, conversando de todo un poco, nada parecido a la serie “sex and the city”, pues los temas eran mucho más variados, eso de minas lindas que solo hablan de minos no es muy realista.
El ambiente del lugar es muy relajado, la comida sabrosa y si la gente que te acompaña es simpática, la pasas regio.
A una hora cómoda para todas nos retiramos más que satisfechas y cada una emprendió viaje a sus destinos. El restauran se los recomiendo, es “Cuernavaca” y la página web para que veas los ricos platos que preparan, los tragos y las promociones es http://www.cuernavacarestaurant.cl/. Esta publicidad nadie me la paga, así que por lo mismo, se darán cuenta que es una recomendación sincera y si visitan el lugar, suerte y buen provecho!!
