miércoles, septiembre 27, 2006


LOS LIMITES DE LA VANIDAD

INTRODUCCION
Hace unos días una amiga me invitó a un evento organizado por el departamento de belleza de una multitienda. Como me gusta estar actualizada de la moda y la cosmética y temas afines obviamente por mi profesión, acepté la invitación, aunque eso no cambia mi postura respecto del tema consumismo masivo en las tiendas por departamento, por lo que no pude dejar de estar analizando con ojo crítico cada detalle, claro con la mayor objetividad posible, pero ocurrió un suceso que no me hizo estar indiferente y que vale bien la pena contar.
EVENTO
Luego de vitrinear un poco por el mall llegamos con mi amiga al local del evento, donde nos recibió una de las promotoras de productos que organizaban todo, una persona muy agradable y amable. Maquillaba a una señora que luego, al momento de subir al piso donde nos darían una pequeña charla, comenzó a conversarnos. Yo la verdad no le hice demasiado caso, pues encontré que su actitud era muy persecutoria e insistente, más aun cuando comenzó a contar a cerca de su vida sin que ni yo ni mi amiga le preguntáramos.
Su relato partió diciendo repetidamente que las mujeres que se quieren deben preocuparse de su belleza y asistir siempre a eventos de este tipo, combinado su opinión con el comentario de que su hijo se había recibido de sicólogo, sin mentir repitió más de 4 veces las mismas ideas en distinto orden, como si tratara de justificar su presencia con argumentos que a nadie le interesaban, también contó que “le había invitado a la promotora como 20 personas para que fueran al evento”, pero yo en ningún momento la vi en compañia ni saludando nadie en el lugar. Comentó que se había hecho una lipoaspiración y algunos detalles muy personales de la operación que no vale la pena mencionar.
Al llegar a la charla nos sentamos y yo quedé entre ella y mi amiga. La señora seguía repitiendo las mismas ideas y a mi ya me tenía mareada. La ejecutiva que hizo la introducción del motivo del evento, una joven muy dama, para hacer más interactiva la situación entabló conversación con las espectadoras, y claro la señora que estaba a mi lado encontró como hablar para todas y sus comentarios insistentes al principio tuvieron buena recepción hasta que se le ocurrió contar que ella se había gastado 4 millones de pesos en cosméticos en la tienda y que no sabía si podría optar al beneficio que promocionaban ese día. Ver las caras de las asistentes al escuchar esto fue impresionante, suerte que estaban sentadas, pues más de alguna con su expresión habría caído al suelo. La ejecutiva solo atinó a decir con sutileza, algo de lo consumistas que a veces llegamos a ser y luego se dirigió a otras señoras para comentar acerca de unos productos de belleza que habían comprado. La señora consumista siguió hablando y la única que la miraba era mi amiga que tenía su cara en esa dirección para mala suerte!, yo mantuve mi vista al frente, no pude disimular mi incomodidad, pero ella seguía y contaba como hazaña que todo lo pagaba a 36 meses, que según ella era un exelente negocio el que hacía, que gastar en uno era lo mejor que la mujer puede hacer y volvió otra vez con la cuestión de quererese y mimarse. Llegó al punto de mostrar la boleta que hoy había recibido por su última compra, por un monto altísimo que a penas miré, pues no entendía la razón de gritarlo a los cuatro vientos. Lo único que yo quería era que nos llevaran al salón del desfile para dejar de presenciar el patético espectáculo de una señora de aparentes 50 años que se vanagloriaba de no comprar nada para el hogar y de gastarse toda su plata en productos de belleza, que sinceramente no le habían dado muchos resultados en su piel, pues yo entiendo de esos temas y creo que esos 4 millones estaban desperdiciados.
Alivio!, nos llevaron al salón de eventos y para esquivar a la señora consumista, en lugar de usar el ascensor, bajamos por las escaleras junto a otras personas y nos sentamos junto a otras, para no dejar espacio para la señora de la que escapábamos.
Ahí dieron otra charla promocional y luego presentaron un pequeño desfile de modas con ropa de la tienda. Comentario a parte, me llamó la atención que no se usaran modelos profesionales o estudiantes de modelaje, sino las mismas vendedoras de cada departamento de vestuario eran quienes desfilaban las prendas, claro, más realista visto desde otro punto de vista, pues es vestuario dirigido a gente común de marcas de venta masiva, no creo que la razón sea por presupuesto, pues una multitienda ahorrándose el gasto del servicio de modelos no sería lógico, creo que ellos pueden asumir esos costos.
La ropa no era nada del otro mundo, tenidas de moda, vestuario deportivo, los zapatos me gustaron al igual que las carteras, claro eran de firma con diseños lindos y buenos materiales. Para rematarla, la señora esa sacó una cámara digital e hizo algunas tomas, creo que estaba de más, pues no era ni tan fashion el evento como para sacar una foto, a no ser que modelara algún familiar de uno y quisieras un recuerdito, lo que no era el caso.
Al final hubo un pequeño cocktail, bien pequeño, pero todos muy amables y relajados, casi como en familia. Unos chocolates como souvenir y las interesadas en las promociones se inscribieron antes de retirarse del lugar.
Con mi amiga fuimos a servirnos unos churros rellenos con chocolate acompañado de un delicioso café express con bombones en un local del mall Marina Arauco (
http://www.mallmarinarauco.cl/tienda.asp?tienda=156), pues el cocktail tuvo gusto a poco. Ahí uno de los temas fue la señora consumista, de verdad que nos dejó muy impresionada, pero no por algo bueno, sino porque la pobre estaba bien retorcida de mente.
EPILOGO
No es malo que una mujer cuide su apariencia, pero basar su estilo de vida en ese fundamento es poco sano, pues yo como visión personal me imaginé una persona carente de afecto que trata de llenarlo, en este caso con cosméticos y mimos de belleza. Una versión más sofisticada del síndrome de diógenes, donde la gente de pocos o medianos recursos acumulan mascotas, cachureos o basura en montañas dentro de sus hogares, en este caso una mujer con solvencia económica puede darse el lujo de gastar grandes cantidades de dinero en productos de belleza y por la suma expuesta por ella misma, imagino montañas de cremas y maquillaje que quizas ni alcance acabar.
Está bien, hay que quererse y cuidarse en la justa medida para ser bella, pero la belleza es algo que nace desde adentro y cultivando con esmero la mente, el alma y la salud, es más obvio que todo será reflejado en tu cara y en tu cuerpo sin desperdiciar tanta plata. Y hasta las arruguitas pueden verse lindas, sobre todo las que se forman por causa de la risa en los ojos y en la boca, son por buen humor, en cambio un estirón para borralas solo logra una cara de máscara fría y sin sentimiento. Cuiden la belleza, pero nunca caigan en la obseción es muy FEO!!