martes, diciembre 23, 2008


CIENCIA FICCION

La ciencia ficción es uno de mis temas favoritos, el cine de esa categoría es el que más me gusta y los programas de televisión donde se habla del tema, me encantan, pero ¿Cuánto de ciencia ficción tenemos en este mundo real?, la verdad es que casi nada y esa es la razón de mi atracción hacia el tema, pues una película o un relato de este tipo te saca de este planeta y te lleva a otros mundos, es pura fantasía, aunque yo creo que existe vida en otros lugares del universo, pero como me es desconocido, realza mi interés. “Encuentros cercanos del tercer tipo” de Steven Spielberg es mi película de culto, no me canso de verla, esa combinación de música y extraterrestres que se comunican la encuentro muy ingeniosa, talvez debería aprender a tocar algún instrumento musical por si algún día viene alguna nave de otro planeta y necesitamos comunicarnos, aunque nadie sabe como se comunicarían realmente, pues mucho se especula, unos creen que por telepatía, otros asumen que emiten ruidos extraños o simplemente un idioma desconocido. Algunos los ven como enemigos. Recuerdo que una de las primeras series que vi de este género fue “Los invasores” con Roy Thinnes, en donde los seres que visitaban nuestro planeta eran los malos y David Vincent solo podía reconocerlos porque tenían el dedo meñique rígido, pero hasta hoy día nunca he visto alguien con esa rara característica, pero si imagino a los actores de la serie con tendinitis en su dedo ¡ups! Los típicos ovnis que vienen a declarar la guerra los recuerdo en una serie de TV llamada “UFO” era británica y la protagonizaba el actor Ed Bishop como Straker , el mismo actor que aparece en un rol secundario en “Odisea del espacio” de Kubric. En UFO había una producción de diseño bien elaborada, futurista y sicodélica, tanto en las naves como en el vestuario. Pero no siempre vienen a invadirnos con malas intenciones pues en la película “ET” muestran a un jardinero espacial que viene solo a recolectar plantas y hacer amigos. Aunque mis preferencias son los temas de ciencia ficción de conspiraciones, por eso una de las series contemporáneas que más me ha gustado es “X-files” (expedientes secretos x), cada capítulo es como una película y nunca me aburre verlos una y otra vez. Si pensamos un poco, a veces me pregunto el porqué de tanta atracción del ser humano por el espacio exterior y la vida en otros mundos, no será que la igual que aquellos que descienden de extranjeros y deciden un día ir a un lejano país a conocer sus raíces, nosotros los terrícolas descendemos de seres de otros mundos y llevamos en nuestros genes es llamado a los orígenes y por eso fantaseamos y soñamos con viajar fuera del planeta por el universo. El día que todo eso se vuelva una realidad, dejará de ser ciencia ficción, mientras nos quedamos esperando un viaje interestelar o un encuentro cercano del tercer tipo.

viernes, septiembre 26, 2008


¿XL o XS?
En un comercial de televisión, una conocida multitienda, usó una asociación de palabras que llamó mi atención: “extra lindas”, queriendo decir “XL” que es la talla de ropa que identifica a las mujeres más rellenitas. Me gustó la idea, pues hoy día que vivimos en un mundo que tiene un obsesivo culto por la delgadez, un piropo como ese anima a cualquiera.
Me pregunto si Botero sería tan famoso pintando tallas XS muy delgadas o si Goya se habría animado con su “maja desnuda” si ella se hubiese puesto a dieta unos meses antes de posar. Ellos y muchos artistas plásticos, eminencias en la belleza y lo estético, prefieren retratar mujeres exuberantes y carnosas, es más, por lo general los hombres gustan más de las formas voluptuosas y son los menos interesados en las estrictas dietas de sus mujeres, aunque a veces algunos se contagien de sus costumbres “light” al comer, pues en nombre del amor se hacen muchas locuras. Eva le ofreció a Adán una dulce manzana, hoy día le daría una bebida cero azúcar.
Acaban de pasar nuestras fiestas patrias, época que se caracteriza por los festejos principalmente con abundante comida a base de carnes. Al ver los noticieros de distintos canales de televisión, pude percibir una extraña tendencia a sabotear los banquetes que la gente gusta de disfrutar en ramadas, restoranes y hogares, vaticinando infecciones estomacales, aumento de peso inesperado y otras exageraciones. Desde que nací, hace poco más de cuatro décadas, nunca vi en fiestas patrias ninguna “catástrofe digestiva” ni “subidas de peso corporal súbitas”. Una vez al año la gente quiere pasarlo bien y algunos periodistas obsesivos propusieron “banquetes de bajas calorías”, como si no supieran que la comida chilena siempre va acompañada de su fresca ensalada, el pebre que no tiene nada que engorde y el rico y sano mote con huesillo. Si hay algunos que se estresan revisando etiquetas que digan “Light, cero, diet”, no traten de contagiar a otros.
Han escuchado eso de las gorditas felices, quien no conoció alguna vez alguna, de esas que siempre se están riendo y animan a todos. O aquel gordito bonachón, fiestero y alegre. Lamentablemente ellos a veces pierden su humor y se vuelven retraídos por culpa de alguien flaco que le hace notar su peso y los convencen de que no son ni atractivos ni bellos. Mientras su robustez no se transforme en obesidad mórbida o les cause daños de salud, un poco de rollitos, guatita o redondez no tiene nada de malo, mejor ser gordos felices que flacos obsesivos.
El otro día fui al supermercado buscando sal dietética de potasio y un reponedor me ofreció otra con 50% de sodio y dijo “esta también es Light, no engorda”, yo lo miré con cara de extrañeza y le dije “la necesito para una persona que es hipertensa y no puede consumir sodio, no es para adelgazar…(tonto!, pensé, quien dijo que la sal engorda, solo retiene líquido al consumirla en exceso) Si lo único que tiene en la cabeza hoy día es la flacura.
Ya parece chiste ver etiquetas de cajas de té que dicen “0% colesterol” ¡¿y cuando el té que es vegetal, a tenido colesterol?! Hay cremas de leche que dicen sin grasa, cuando en esencia la crema es la grasa de la leche. También he visto gente que cree que el pan de harina integral adelgaza y lo comen en grandes cantidades, sin saber que la fibra solo facilita la digestión y que en exceso engorda igual que el pan blanco.
Para un cumpleaños de mi mamá, como regalo la llevé a servirse una rica once en un salón de té de especialidad en pastelería alemana. Pedimos algo abundante y suculento. En otra mesa había dos mujeres que complicaron al mozo, pues querían unos jugos de zanahoria y algo liviano. Como desperdiciar plata (el lugar no es barato) y ser tan desubicada en ir a un lugar donde el azúcar y la crema con muchas calorías es la base del menú y no disfrutar de algo realmente más sabroso.
Yo que trabajo en el área del vestuario puedo contar que hace más de un año hicimos un cambio de tallas en la ropa juvenil que fabricamos. La que antes era talla M ahora es XL, es decir las clientas no engordaron, sino que la ropa se “encogió” y las jovencitas debieron ponerse a dieta para volver a usar su habitual talla mediana. La decisión es de los comerciantes y distribuidores, no de los fabricantes. Esto sin embargo, promueve más la bulimia y la anorexia entre las quinceañeras y veinteañeras y hace sentir frustración en mujeres de más edad que también compran a veces marcas de ropa destinada a público juvenil.
Saben yo podría escribir un libro relatando mi vida a través de los alimentos, pues muchos de mis recuerdos de infancia combinan lugares y menús que disfruté. Para mi la comida es un ritual, me gusta juntarme y compartir con amistades y familia gratos momentos en una mesa con un buen plato de comida y nunca cueto calorías, ni siento remordimiento después de comer. Imaginan alguien que preparó con esmero un contundente plato y el comensal lo rechace para no romper su dieta, que desaire para quien lo cocinó. No vayan a creer que esto que escribí lo hice porque soy gordita, no es mi caso. Soy una común talla M (mediana) de mujer y XL si compro ropa de marcas juveniles. Antes era más delgada, ahora ya no, pero no me importa mucho, pues soy feliz y gozo de la buena mesa, prefiero mantener mi mente y energía en cosas menos superficiales, a demás como diseñadora de vestuario, puedo asegurar que la ropa bien elegida ayuda a verse bien físicamente sin tener que ser esclava de las dietas.
Nota: la foto está trucada, soy yo en dos nuevas versiones.

sábado, agosto 09, 2008


MALOS OLORES

Un tema que nunca pasa de moda. Para aquellos que en nuestra nariz padecemos hipersensibilidad es algo muy desagradable. Me ha tocado sentir miles de veces la incomoda experiencia de tener que soportar los malos olores de algunas personas que abordan la micro. Observándolas reflexiono al respecto y la verdad no comprendo porqué van por la vida de esa forma, si aparentemente no debería haber un motivo para su falta de higiene y su falta de respeto para aquellos que se ven obligados a soportar el hedor de su entorno. He visto jóvenes que a juzgar por sus conversaciones, son estudiantes universitarios, pero huelen peor que vagabundos. Una vez me tocó ver en mi época de estudiante de diseño algo curioso. Con mis compañeras fuimos una mañana a una playa de Viña del Mar a dibujar y en el fondo del lugar vimos un vagabundo en su refugio de trapos y cartones. De pronto caminó en calzoncillos hacia el agua y se sumergió entre las olas en medio de la helada mañana de invierno y comenzó a lavarse como si el mar fuera su tina de baño. No usaba jabón, pero eso no importaba al parecer. Luego salió, se devolvió a su improvisado hogar, tomó una negra y enmohecida toalla y se secó, se puso su harapienta ropa, ordenó sus pertenencias y salió quien sabe a donde. Fue todo un espectáculo para nosotras y también un motivo para pensar, en que porqué si hay gente que tiene en su casa o alojamientos, agua potable, tina de baño, ducha, lavamanos o un lavatorio, no hacen uso de ellos e insisten en mantenerse sucios y mal olientes. Me a tocado conocer gente de diversos niveles económicos y sociales y es digno de admirar el caso de una compañera de colegio que era muy pobre, que la casa donde habitaba era una autoconstrucción, sin agua potable, pero sagradamente todos los días recolectaban agua en baldes y parte de ella era calentada en una cocina y usada para ducharse. La pobreza y falta de recursos no era excusa para la falta de higiene, pues ella siempre estaba muy limpia e impecable. En la otra cara de la moneda, recuerdo otro compañero, varón, que todos a sus espaldas apodaban “el hediondo”, pues su mal olor podía sentirse a una buena distancia. Con mi mejor amiga de ese tiempo, decidimos que no era correcto seguir burlándose y que la verdad es mejor. Fuimos a hablar con él de su problema de higiene cara a cara sin tapujos. Vimos la vergüenza en su rostro, pero se auto justificó sacando a relucir su pobreza, le dimos el ejemplo de nuestra otra compañera y quedó sin argumento. Lamentablemente no cambió, debemos pensar que se sentía a gusto así y para colmo mi amiga y yo nos ganamos un enemigo.
Puedo asegurar que lo del aseo personal no se mide por la riqueza o pobreza, es algo muy personal, de criterio y autoestima, de respeto y sanidad. He visto hombres de terno y corbata con mal aliento y no creo que no les alcance el sueldo para un dentífrico y un cepillo de diente o una consulta con el dentista, más lo veo como flojera. Personas con ropa de marcas caras, pero tan sucias que al parecer nunca han pasado por una lavadora y eso se huele y se ve. Que mata pasiones es un galán con olor a axilas o mal aliento o una coqueta mujer con olor a pies o hedor en sus partes íntimas y lo comento porque he conocido personas quejarse de estas características e incluso han sido a veces motivo del fin de una relación.
Solo basta agua, jabón y amor propio, para sentirse bien y no ofender al entorno con malos olores. Recuerden que somos humanos civilizados y parte de la evolución también incluye aseo e higiene, ¡limpieza!

sábado, julio 05, 2008



LUGAR DE TRABAJO INSPIRADOR
Hace ya un mes que cambié de lugar de trabajo. Mi jefe compró una propiedad en otro cerro de la zona, así que trasladamos el taller de diseño a otra parte. Igual hecho un poco de menos la antigua ubicación, pues en mi sala de trabajo tenía un gran ventanal con vista a Caleta Barca y Cerro Castillo, donde me acompañaban, palomas, gaviotas y otras aves más rapaces. La verdad ese sector era bastante inspirador. Tanto así que en algunos ratos de ocio escribí algunos poemas. Unote ellos dedicado que hay ahí cerca y otro poema que cuenta como sonaba el viento que venía del mar y estremecía la ventana creando extrañas melodías. Para que vean que hasta el sitio en el que laboramos a diario existe belleza e inspiración. Las fotos las tomé desde esa misma ventana. Lean la poesía que ahí alguna vez escribí.

El cementerio de aquí cerca
Esos muertos nos miran
Y están tan cerca,
Pero tan lejos.
Algunos eran jóvenes
Y otros tan viejos.
Tumbas tan quietas.
Esos cuerpos resecos,
Llaman, nos dejan.
Mas los lloramos,
Pero si los botamos.
Urnas lujosas,
Brillan preciosas.
Ingratos somos,
Hoy con quienes quisimos.
Viejos amigos
Putri-dormidos.

Vientos de agosto
Los coros del viento
Me vienen a cantar.
Las voces del tiempo
Me viene a gritar.
Risas, lamento, palabras.
Armoniosas, macabras,
Susurran en mi ventana.
Repican en mis oídos
Como una campana.
Recitan tan juntas
En esta mañana
Y yo me pregunto
¿Qué dirán?

jueves, mayo 15, 2008




DOMINGOS DE ANTAÑO
Un fin de semana cualquiera me puse a pensar y recordar como eran los domingos en familia cuando yo era niña e hice un paralelo entre lo de antaño y lo de hoy día y me di cuenta como hemos cambiado y como iremos cambiando más adelante. Revisando fotos, haciendo remembranzas, vi esas mañanas de domingo, en que asistíamos a misa en familia, todos con nuestra mejor ropa y muy arregladitos. Para mi era especial, pues yo vivía en Santiago y viajábamos todos los fines de semana a Valparaíso a casa de mis abuelos. Hoy día veo familias como era la mía en ese entonces, pero observo que no van todos a misa, los niños se aburren , los maridos prefieren quedarse otro rato acostados viendo televisión y solo las mujeres mantienen la costumbre de asistir a la iglesia a la misa dominical. En verano se ve más a la familia en la iglesia, claro que ya no tan arregladitos como antes, pues es una pasada antes de irse a la playa, por lo que visten shorts y polera o ropa playera, algo que en los años sesenta habría sido motivo para que el cura los hiciera salir del lugar por falta de decoro, una exageración para mi gusto, pero eran las costumbres y reglas de antes.
Después de la misa, el paseo se dirigía a la plaza Victoria, donde todos los niños corríamos y disfrutábamos del ambiente familiar y el aire fresco que venía del mar. Hoy la gente prefiere ir directo al mall, donde los niños se divierten mirando algún show en el escenario del patio de comidas, lleno de ruido ensordecedor y con una calefacción que a veces sofoca.
Pasado el medio día nos bajaba el hambre y habían dos alternativas, una era que mi papá comprara pasteles en una pastelería en frente de la plaza, para comerlos ahí mismo o a veces íbamos hasta la rotisería “La Riviera”, donde comprábamos pizza, que Luego íbamos a comer en el auto, estacionados en Bellavista con Errazuriz, mirando la estación de tren y el mar. La opción de estos tiempos, es seguir en el patio de comidas del mall y comprar papas fritas o una cajita feliz en un local de comida chatarra muy conocido, sentarse en una mesa y comer.
Al terminar nuestra merienda, bajábamos del auto para caminar por el paseo costero, mirar los buques y las lanchas, un sitio que hoy día está cerrado para público y se encuentra lleno de “contenedores” que desembarcan ahí. En la actualidad con suerte los niños son llevados hasta la avenida San Martín o Las Salinas para bajar a la playa un rato, siempre y cuando no se les ocurra a sus papás ir a pagar alguna cuenta a alguna multitienda o ir a hacer compras a las mismas o al supermercado, pues deben aprovechar que están funcionando los días domingos, algo nunca visto en décadas pasadas.
Las tardes de paseo eran coronadas con una ida hasta Viña del Mar, donde se podía elegir entre la solitaria Avenida Las Salinas o la entonces apacible Avenida Borgoño en Reñaca, en donde no había ninguna dificultad para estacionar el auto, ¡algo jamás visto por estos tiempos!. Ahí bajábamos a la playa para correr y arrancar de las transparentes olas y disfrutar de unos sabrosos barquillos, que vendía un pintoresco señor moreno de bigote. Por estos días los niños deben conformarse con regresar al mall para seguir comiendo más papas fritas y abordar el auto de sus papás que había quedado estacionado allí.
No se si me gustaría ser una niña pequeña en el siglo 21, pues los recuerdos de mi infancia comparado con lo que veo ahora no me animan a cambiarlos, bueno cada persona tiene sus propios recuerdos y cuando se llega a cierta edad terminamos usando una vieja frase muy conocida que dice “todo tiempo pasado fue mejor”. Mi infancia fue muy bonita y la de los niños de hoy también la será, pues ellos la van a comparar con un futuro que no sabemos como va ser y para ellos también se aplicará la misma frase antigua “todo tiempo pasado fue mejor”.

martes, abril 22, 2008



DEDICO UN MOMENTO POETICO
He elegido un poema que escribí el 28 de enero de 1983, cuando tenía casi 18 años. Hoy día lo dedico a mis amigos poetas, escritores y artistas del grupo literario “Casa Azul” (http://www.grupocasaazul.blogspot.com), a quienes no he visto desde hace algún tiempo, pero que siempre los recuerdo. También se lo dedico a todas mis amistades más cercanas, a quienes no necesito nombrar de a uno, pues ellos saben quienes son…

AMIGOS
Son dos pájaros que emigran hacia el sur,
pretendiendo primaveras conquistar,
recordando algún pasado sin amar,
intentando los rencores olvidar.
Su destino es de viajar juntos al sol,
llevando sus dos almas al calor.
Con apoyo ambos poder lograr valor,
Esquivando con sus alas el temor.
Aunque no hablen se conocen mucho más
y se elevan al confín del comprender.
Todo y eso es su certeza de querer,
y no hay nadie que los pueda detener.
Son siempre en la bandada los más fieles
y se ayudan mutuamente sin herir.
Con sus cantos siempre evitan su sufrir,
que son uno, cuando tiene que morir.

jueves, abril 10, 2008


UN AÑO MÁS
Hace muy poco estuve de cumpleaños, la verdad fue un festejo muy fugaz pues durante estos últimos meses no me he dedicado mucho a mi, salvo por lo de mi lesión, que me obligó a cuidarme más de lo habitual en cuanto a salud, pero cada año que pasa menos relevancia le doy a mis cumpleaños y no es que no quiera pensar en la edad, pues ese asunto no me complica para nada, tanto así que no tengo inconveniente de decir cuanto cumplí, 43. Pero a veces hay tantas otras cosas en que pensar y de que preocuparse que una fecha así ya no es tan relevante. Por lo general hoy día prefiero esperar a que me lleguen saludos sorpresa o regalos inesperados y no como antes que uno le avisaba a todo el mundo e invitaba y hacia la gran fiesta. Creo que prefiero usar este día especial como pretexto para compartir con mi familia y los que más quiero. Este año fue novedoso, pues sin querer me saludaron en distintos días, y con sorpresas distintas, como cuando a la hora de la colación un día antes de la fecha llegó mi jefe con una torta de regalo para mí y la compartimos con él y mi compañera de trabajo como postre. Algunos amigos me saludaron antes y otros después y el mismo día mi mejor regalo fue compartir y jugar con mis sobrinos a quienes no veía hace tiempo. No hace falta carnaval ni cotillón para ser feliz, la simpleza de un grato instante es suficiente para sentir que agrego a mi vida un año más en compañía de seres valiosos que seguirán estando cerca cuando siga cumpliendo más años.